lunes, 2 de mayo de 2011

Ojos nomadas

Me gusta viajar. El último año no he podido quedarme en un solo sitio. Todos los días tengo la necesidad de ir más lejos, de no detenerme y de llegar hasta donde el cuerpo me soporte. Si no lo hago, mi sangre comienza a sentirse espesa, la ansiedad se apodera de mi y convierte mi mundo en una gota de acido que cae incesantemente sobre mi cráneo... y sigue cayendo hasta que me muevo a un lugar que no conozco. 

Se ha convertido en una clase de mal hábito, como morderse las uñas. Solo siento alivio cuando estoy parado viendo un edificio desconocido, escucho un acento que no reconozco, veo comida extravagante y siento un aire corriendo en otra dirección sobre mi pelo. Me gusta esa sensación de no conocer a nadie, de que nadie me conozca, de orientación insegura, de poder ser llevado por el aire. Cuando todo empieza a sentirse familiar, es hora de partir de nuevo. No soporto volver a tener un sentimiento de pertenencia.

Es un sentir que cada día voy convirtiendo más personal y más en persona. Por el camino se materializa a mi lado, me susurra ideas. Y de pronto me vuelvo celoso de que alguien me lo pueda quitar, no lo quiero compartir, somos solo este imaginario compañero de viaje y yo. Estoy terriblemente enamorado de mi soledad, al nivel que lo he materializado, sin él me siento vacío.

Y ya no se reconocer cuando he hecho bien o mal en irme o llegar, solo quiero moverme.

No me gusta viajar, me gusta huir.

miércoles, 19 de enero de 2011

Cosas que no alcanzo a comprender

Mis ojos han visto muchas cosas (y con este tamaño de ojos, imaginate...), y sobre todo, por mi naturaleza quejumbrosa, muchas que me molestan. No necesitan tener una razón en especial para que me molesten, simplemente lo hacen. Es algo que las cosas tiene en forma inherente a su existencia, como las señoras con mamámoviles, la alergia, o los anuncios sobre disfunción eréctil en la hora de comida.


Aparte de que me molestan, nunca las he terminado de comprender, y eso me molesta más, pues mis procesos de pensamiento (completamente ajenos a toda lógica) no terminan de abarcar ese mar de ideas sin sentido que lejos de ser arte, son insoportablemente nefastas. ¿Qué dije? no sé, no me lo preguntes, llevo 10 cigarros en media hora...


Para comenzar mi estrambótico (como toda mi vida) blog, comenzaré con cosas que una lista de cosas que me molestan desde hace años, y que me mejor que enero para recapacitar sobre ellas y darles un valor aun más crítico y exasperante (me fascinan los sinónimos negativos).


He aquí algunos de ellos:


1- Adela Micha: WTF?! Para mi es un personaje salido de una film de Almodovar, si un día hago cine, le pediré a ella o en su defecto a María Julia La Fuente que haga un papel protagónico donde se interpreten a si mismas.
2- La Televisión Local Regia: esto incluye los programas de varietés, deportivos y sucedáneos.
3- Las manchas de gotas de agua en los vasos de cristal: aaarggghhh!!! no lo soporto!
Yo en plan travesti. ®C.R.
4- El perro del piso de abajo: simplemente me nefastea.
5- Las palabras patio, zodiaco y seborrea.
6- Las señoras que gritan por el celular.
7- El aire de León: tiene demasiado polvo!
8- Rodrigo Medina: necesito decir más?
9- El futbol: nomás los pelados... 
10- Los hombres que no me aman: o sea, como? solo hay dos tipos de personas: las que me quieren y las que no me conocen.
11- Los tipos de seguridad que no me dejan pasar al super con mi morral.
12- Los desodorantes con olor a barato.
13- Los parlantes en las centrales de autobuses.
14- Los ronquidos: si Hidalgo, los ronquidos.
15- Los pantalones blancos para hombre.
16- Que las cobijas se desacomoden durante la noche.
17- Sacar porcentajes: y sumas, restas, fracciones, ecuaciones, divisiones...
18- No ser Madonna.
19- El jabón para manos que tiene olor a todo menos a jabón para manos.
20- Las paredes con texturizado.
Y así... saben como?